El Beneficiario de San Javier, BCS

 En este recorrido, me tocó llegar a la localidad de San Javier, en el municipio de Loreto en Baja California Sur.


Son caminos muy complicados, aunque la distancia lineal es poca, hablamos de 30 o 40 km, el tipo de terreno y caminos nos hacen avanzar esa misma distancia 2 o 3 horas.



En este caso, nos tocó un pueblo mágico, llamado San Javier, en el municipio de Loreto, en donde existe la Misión de San Javier, que data del año 1699.

El delegado nos recibió muy bien, nos dio las facilidades, y en este caso, nos asignó un espacio para montar nuestro campamento. La oficina de los policías, con la cárcel y  un terreno aledaño para montar nuestro campamento. Esto es detrás de la delegación. Podíamos entrar por un pasillo junto a la delegación, o bien, podíamos entrar por la segunda calle del pueblo, cabe mencionar que solo hay dos calles. Es un poblado que corre a lo largo de un valle, digamos unos 4 km, pero el ancho son dos calles.

Del otro lado de la calle pasa un arroyo, y del otro lado del arroyo está el panteón. Justamente había un entierro el día que llegamos.

Nos advirtieron que en el baño de la comandancia espantaban.

Platicando con el delegado, nos dimos cuenta que algunos beneficiarios del programa ya no estaban y pedimos ayuda para buscar nuevos pobladores.

Al día siguiente hicimos un recorrido y encontramos un camper, ya asentado a 4 km de la localidad, sobre la carretera, preguntando me dijeron que le pertenecía a uno de los policías pero justamente estaba de vacaciones. Así es que pedimos lo localizaran para ofrecerle el programa, que obviamente le conviene, y pues así lo hicieron.


Normalmente en las localidades me busca la gente o los canalizan conmigo para solicitar el beneficio del programa, y si tenemos disponible por que nos hayan cancelado, o algo, los anotamos en lista de espera.

En la tarde ya teníamos varios candidatos, llegó un señor al campamento y me dijo que era el papá de Roberto… yo no supe de quien me hablaba y me dijo, del policía, del camper… "solo para pedirle de favor le aparte su equipo, ya le avisaron y ya viene para acá" dijo, y le respondí que no se preocupara, que ya lo teníamos contemplado.

A eso de las 11:30 de la noche, dormidos, nos despertó el rugir del una moto, el dichoso Roberto entró al campamento, aunque no teníamos luz,  con una luna llena maravillosa, se distinguía la silueta del señor. Se presentó y preguntó si le habíamos apartado un sistema, y pues ya mis chavos se pusieron de acuerdo con el para la instalación.

Al día siguiente el personal fue a hacer sus instalaciones, y como último tenían este camper. Yo tuve que ir a otra población y los alcancé cuando iban a terminar el Camper.

Entablando plática con el beneficiario, lo primero que le dije fue que me daba gusto que le hubieran podido avisar, que ya era el último y que le diera las gracias a su papá por haberme ido a visitar para apartarlo.

Y ahí fue cuando me dijo: "no tengo papá, mi papá murió hace tiempo"

Y yo… bueno, me temblaron hasta las pestañas… le dije que tal vez era su hermano, que eran igualitos… ahí estaba el hermano y volteó y me dijo, “no señor, es la primera vez que lo veo, nunca había hablado con usted”

Les platiqué, que era un señor muy parecido al hermano, con una playera blanca desgastada, se voltearon a ver, y me dijeron que su papá había muerto y estaba enterrado en el panteón enfrente de nuestro campamento.

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