Ferrie de La Paz a Mazatlán

 El viaje en la mágica Baja California Sur ha concluido y es hora de cruzar la República Mexicana para irnos de regreso a Yucatán.


Antes de partir hicimos un recorrido por La Paz, despidiéndonos de cada una de esas deliciosas aventuras, vistas, paisajes, personas y lugares para recordar y llevar siempre en el corazón.



Embarcarte en el Ferrie es toda una aventura, tienes que llegar con anticipación, ya que si llegas puntual, ten por seguro que harás una cola infernal para poder subirte al barco.

Te recomiendo ampliamente que si vas a cruzar, ya sea de Mazatlán o Topolobampo hacia La Paz y viceversa, pagues una cabina, de lo contrario, pasarás la noche sentado en el restaurante, acostado en algún pasillo o dormido en la cubierta donde seguramente pescarás un resfriado.

Vas a llegar al muelle, y entrarás, ojo... si vas en auto, fórmate en la fila que dice "nada que declarar" no se por que eso significa "autos", por que yo hice lo contrario, me fui a donde debía declarar cosas y oh Dios, me revisaron mi camioneta como vehículo de carga, nos hicieron esperar media hora parados bajo el rayo del sol, para que al final nos dijeran que les diéramos un inventario y nos dejaran abordar.

De ahí, te mandan a la báscula, cuando compras tu boleto, no te lo dicen, solo te sorprenden en el puerto con un cobro adicional, para después mandarte con un ticket a verificar que el pago que hiciste (ya sea online o en las oficinas de Baja Ferries) sea correcto, de ida me la aplicaron con un gasto adicional de mil pesos, ahora de regreso ya iba preparado. Y finalmente te dirigen a un estacionamiento gigante en donde te asignarán un espacio de espera en lo que van cargando cada piso del Ferrie.


Una vez que el acomodador se apiada de ti, por que ya te vio esperar horas sin decirte nada en tu auto, bueno, es lo que parece, entonces va por ti, te pide el boleto y te manda a pararte al pie de la rampa, ahí esperarás a que otras personas te indiquen que entres y te dirigirán al lugar final para tu vehículo.

Es importante que bajes lo que vayas a usar, prepara una mini-maleta con un cambio de ropa, pijama, lo que necesites para dormir y el cargador de tu celular. No te van a dejar ir a tu auto de regreso el resto del viaje.

Una vez adentro, te dirigirán por pasillos y escaleras estrechas para llegar a una recepción, si pagaste tu cabina o pagaste derecho a un asiento, entonces dirígete a la ventanilla de recepción, ahí con tu boleto de darán las llaves de tu cabina, el control remoto de la TV y podrás elegir dos películas para ver en el DVD de tu cabina. (tampoco te avisan que prestan películas)

Como nota aclaratoria, en mi viaje de ida, tuve el imprevisto de la báscula del auto, el pago de la diferencia de tarifa, además me fui sentado en una banca hasta que, investigué y me dijeron que existían las cabinas y una sala llamada "pulman" con asientos reclinables y televisores donde proyectan películas, mismos asientos que debes pagar por anticipado, pues se agotan rápido, también vi como la gente se llevaba películas mientras permanecía sentado como muppet en la banca hasta que el encargado de la ventanilla se apiadó de mi y me ofreció una cabina compartida con no se quien, por una pequeña suma.

En fin, volviendo a mi viaje de regreso, anticipadamente renté una cabina, y es precisamente la imagen que sigue la que muestra las 4 camas (literas), el balcón (que no vale la pena por que está cerrado y soldado, no se abre la ventana...) y desde luego la tv con DVD y baño privado con regadera.


Un par de horas después de la hora marcada como la salida del ferrie, con la puesta del sol como testigo, emprendimos nuestro viaje hacia Mazatlán. 

Tu boleto de ferrie incluye la cena, que se sirve entre 5 y 7 de la noche (obvio es de día), te recomiendo estar poco antes de las 5 para evitar una cola, que bien, podría darle la vuelta al zócalo. 


 La noche transcurre, unos duermen en bancas, otros en los pasillos, uno que otro se pasea en el bar, mientras nosotros disfrutábamos una sesión de películas en la cabina.

A eso de las 8 de la mañana, nos levantamos, empiezan a anunciar por las bocinas que debes regresar la cabina antes de llegar a puerto... aunque a puerto llegamos a las 10am, la cabina la entregas antes de las 9 y luego te picas los ojos en cubierta. En el restaurante te regalan café y pan dulce, también puedes comprar un desayuno por 80 pesos.

La gente se junta en la cubierta, para ver la entrada a Mazatlán, con esta pandemia la mayoría tenemos cubrebocas, a otros, se les olvidan las reglas.


Y entonces, la gente se junta en la recepción, debes recordar siempre en que cubierta dejaste tu vehículo, por que una vez que atraquen y el barco este estabilizado con el muelle, van a llamar por cubiertas, únicamente los conductores, los demás acompañantes bajan a parte, y de igual forma a como subiste, una vez sentado en tu auto te irán llamando para que puedas salir.


Una vez afuera, vas directo a las calles de Mazatlán. 


Gracias por leerme, y nos vemos en la siguiente aventura.

Comentarios

  1. Se ve que desmenuzaste el viaje está perfecto porque la gente no sabe qué hacer y además pues es una aventura 👍

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  2. Que bellos paisajes. Gracias por compartir tus aventuras!

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