Una mala pasada: El baño, BCS

 Nos prestaron un centro comunitario para que pudiéramos  hacer nuestro campamento, si bien, una de las cosas que en lo personal me han costado trabajo en cada una de las localidades que visitamos, es el baño. 

En esta ocasión, tuve que tomar dos riesgos, el primero es que la regadera la instalamos dentro de una habitación con el suelo roto, justo donde está el escritorio del doctor, a un costado de la cama del consultorio médico. 

En la mayoría de las localidades nos bañamos con un jarrito y cubetas, en otras pasan arroyos, esta vez, la localidad tiene presión del agua, así es que pusimos una manguera colgada del techo del cuarto, justo debajo de media tonelada de telarañas. A un costado de la ventana, donde todos acordamos que nadie pasaría por fuera para vernos en la ducha. Aunque siempre te sentías observado por las miles de arañas que caminaban en las paredes y el techo.

El segundo reto, que tuve que tomar, es ir al baño... es un tema complicado para mi, pero les tengo que platicar la experiencia terrorífica.

La siguiente foto está tomada desde la sala de la casa de la delegada, pueden ver su jardín, y al fondo, una caseta.

Esa caseta, aunque no lo crean, es un baño, adentro hay una taza tamaño real, con asiento y todo, y debajo hay una fosa séptica, por eso está elevada, por que la fosa quedó debajo de la caseta. También, si estás dentro, tienes una vista panorámica al terreno de la delegada, quien puede ver desde su hamaca quien entra y quien sale de esa caseta.


En la siguiente imagen pueden ver el acceso desde el centro comunitario que nos prestaron, y enseguida también está la vista panorámica al jardín de la delegada.



Bueno, una vez planteada la ubicación, posición y demás, pues se me ocurrió entrar a ese lugar, a medio día, a una temperatura de 42 grados, con un calor infernal... super incómodo solamente vi la siguiente escena de terror:


Y justo afuera, por casualidad, la familia de la delegada había llegado de visita y todos estaban en el jardín...

¡Hasta la próxima aventura!


¿Que pasó?

La verdad salí librado con unas toallas húmedas y algunos kleenex que traía en la bolsa. 
Pero odié ese maldito rollo mas que a nadie... rodó cuesta abajo.

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